Dra. Ivette Almendras: Método EBE, Estrategias de "Bien-Estar". 
Ediciones del Milenio. Montevideo 2002.
La tristeza

  • Es la respuesta emotiva normal frente a los acontecimientos que la persona considera dolorosos o penosos.

  • tiene duración breve y se autolimita en el tiempo. Es decir que no  se prolonga indefinidamente.

  • Es proporcional al acontecimiento que la motivó.

  • Se resuelve espontaneamente, retornando a la persona a su estado de humos habitual

  • No se acompaña de ideas de autodestrucción como el suicidio.

  • No genera una interrupción definitiva del curso de vida o proyectos de una persona.

La Depresión

  • Puede presentarse con tristeza, con indiferencia, con irritabilidad y hasta agresividad

  • Se prolonga por más de dos semanas y casi siempre necesita algún tipo de tratamiento

  • No siempre está en relación con una causa o si ésta existe la respuesta es desproporcionada.

  • Genera varios cambios en la vida de una persona, en sus intereses e irrumpe sus proyectos, llegando en algunos casos al suicidio.

  • No existe un sólo tipo de Depresión

En realidad hay una variedad de cuadros depresivos, cuya clasificación y diagnóstico debe ser hecha por un psiquiatra, teniendo en cuenta los síntomas, su duración, los antecedentes de cuadros similares en la historia de su persona o de su familia, entre otros elementos.

Sin embargo existen algunos síntomas comunes a todos los tipos de depresión que permiten a una persona sospechar con cierto grado de certeza que se encuentra frente a un cuadro depresivo y de ésta forma procurar un tratamiento lo antes posible.

¿Cuáles son los síntomas depresivos más frecuentes?

  • Pérdida del interés por las cosas que habitualmente se disfrutaban (TV, Leer, etc.)

  • Desánimo para encarar tareas cotidianas, que pueden sentirse también como cansancio físico

  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones

  • Sentimientos de tristeza, desesperanza o en ocasiones indiferencia.

  • Pérdida del interés por la vida, llegando en algunos casos a desear la muerte o buscarla

  • Trastornos en el sueño: dificultad para conciliar el sueño o sueño interrumpido. En otros casos sueño excesivo, incluso durante el día.

  • Trastornos en el apetito: pérdida o aumento de peso con la correspondiente pérdida o aumento de peso.

  • Irritabilidad, ansiedad, angustia o crisis de pánico, temores hipocondríacos y muchos otros síntomas en la esfera del cuerpo pueden acompañar la depresión o enmascararla, dificultando su diagnóstico.

Estos síntomas deben estar presentes por lo menos dos semanas o más para pensar que corresponden a síntomas depresivos.

Es necesario además descartar otras enfermedades que pueden provocar síntomas parecidos

De todas formas el diagnóstico debe ser hecho por un médico de preferencia especialista (psiquiatra),  quien además podrá evaluar su tipo, gravedad y pronóstico, es decir el curso de esa enfermedad en el futuro.

¿Qué pasa si no es diagnosticada y tratada la depresión?

  • Puede agravarse, hasta desembocar en algunos casos en suicidio.

  • Puede convertirse en una afección crónica, que requiera medicación permanente o por largos períodos de tiempo.

  • Puede complicar o agravar la evolución de otras enfermedades físicas

  • Puede generar comportamientos de consumo de alcohol u otras drogas

  • Puede estar vinculada a mayor frecuencia de accidentes domésticos, laborales y accidentes de tránsito.

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